¡LOS CRIMINALES QUE ASESINAN A NUESTROS NIÑOS!

Editorial El Occidental

Ahora que Kevin Acosta, el niño de tan solo 7 años se ha convertido en el símbolo nacional de la infamia, de la indolencia, de la falta de caridad de un gobierno miserable, podemos recordar con toda seguridad cual ha sido el estilo, la ideología, la facilidad y la forma de actuar de los criminales para asesinar niños. 

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Queda claro, que una de las formas más conocidas y documentada es la del reclutamiento forzado por parte de los terroristas de miles de niños a los cuales instruyen para la guerra, los violan y los llevan de escudos humanos a los combates con otros grupos terroristas y a los enfrentamientos con la fuerza legítima del estado; los confinan en los cultivos y laboratorios de coca de donde derivan parte de su demoníaca financiación, muchos son convertidos en drogadictos y en esta última práctica, en las ciudades los utilizan como expendedores de droga, extorsionistas y sicarios al servicio de sus criminales organizaciones. 

La otra forma de asesinar es cuando las niñas que llevan a sus filas terroristas, los criminales las violan de manera miserable y quedan embarazadas, las obligan a abortar en la selva sin la asepsia necesaria para proteger su vida e integridad del cuerpo y su salud. Frente a esta afirmación basta leer los miles de expedientes documentados en los tribunales colombianos de la impunidad sobre los criminales que existen y que varios de ellos hoy son “padres de la patria”, expedientes archivados bajo el espectro de un falso e ilegítimo proceso de paz, y ahora bajo una paz total que solo acumulan impunidad y desgracia para Colombia.

De otro lado, también es criminal, el acto de acabar con el sistema de salud de los colombianos como lo vienen haciendo desde el poder del gobierno nacional. Kevin es el caso más visible, pero como él hoy, hay cientos y miles de personas y familias que esperan un medicamento que no llega, porque quienes desgobiernan a Colombia, desbarataron un sistema de salud, que si bien no era perfecto, atendía a sus afiliados. El Chu,Chu, Chu que los idiotas aplauden y celebran, es el llanto de millones de personas y familias que por toda la geografía del país están llorando a sus enfermos y moribundos. En esta forma también asesinan a los niños y de los estúpidos que dicen que no pueden jugar ni montar en bicicleta y sobre todo de los que aún quedan imbéciles que los defiendan y ovacionan.

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IMAGEN TOMADA DE REDES SOCIALES
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