Por: Félix Alfazar González Mira
Antioquia no nació para arrodillarse. Nació para resistir.
Antioquia siempre se ha crecido en sus dificultades. Antaño las montañas abruptas, que nos tenían encerrados, fueron domesticadas por muladas y arrieros temerarios que desafiaban los accidentes geográficos, los riscos y los abismos, las pendientes, hasta dominar la cresta de las cordilleras. Luego el ferrocarril, el río Magdalena y Cauca concluyendo con carreteras que contorneaban las laderas productivas, consolidando las vías y los túneles modernos, tan odiados por el gobierno nacional, que nos mejoran altamente la conectividad, convirtiéndonos en un territorio casi plano. Transformando el aislamiento en progreso y la geografía en oportunidad.
El narcotráfico de lo años 70 , la narcoguerrilla de los 80 y los 90 y el narcoparamilitarismo de los 90 y principios de éste siglo fueron superados con la construcción de procesos dolorosos con enfrentamiento entre estado y criminales, negociaciones exitosas y otras no tanto; pero contribuyendo a una cotidianidad más llevadera por parte de los ciudadanos del común. Hubo sangre, dolor, miedo. Pero Antioquia no se quebró. Se levantó. Siempre se levanta.!

Hoy la amenaza es distinta, pero no menos peligrosa. Disfrazada de discurso social, revestida de legalidad mientras consolida poder. Se presenta como cambio mientras debilita las instituciones. Levantar órdenes de captura a jefes criminales no es paz: es claudicación. Es legitimar al delito. Es arrodillar al Estado frente a quienes lo han desafiado a sangre y fuego.
Antioquia no se arredra ante la arremetida del progresismo que, combinando todas sus formas de lucha, viene con toda a apoderarse del poder político del pueblo Antioqueño.
El levantamiento de las órdenes de captura de los jefes de grupos criminales de Medellín y Antioquia, es el mayor desafío integral que padece ésta comarca. El nuevo narco-político-paramilitsrismo que impulsa el gobierno en toda la geografía nacional y particularmente en Antioquia, representa una amenaza criminal, institucional, de gobernanza, de todo el alcance político; que lo convierte en el más retador de los desafíos a que hayamos estado sometidos.
Pero de ésta también vamos a salir más fortalecidos. El pueblo Antioqueño no va a caer en lo que en la Alemania de Hitler llamaban “la estupidez colectiva” en que cayó ese pueblo para elegir a aquel criminal. Este pueblo es de batallas, de luchas diarias, de crecimiento permanente que no nos seduce el Marxismo-leninismo, el Stalinismo, el comunismo ortodoxo que asiste al candidato heredero del actual gobierno. No nos convence la ideologización que tiene en la quiebra a Venezuela, en la miseria a Cuba y a Bolivia y Argentina los tuvieron en un rezago en su propsperidad y desarrollo.
Nos corresponde rodear con apoyo cierto, real, efectivo al señor gobernador Andrés Julián Rendón como el líder natural de nuestra Antioquia, al alcalde de Medellín Federico Gutiérrez, con manifestaciones de apoyo de todos los gremios empresariales, los estamentos educativos, los concejos de todos los municipios, las organizaciones sociales, las juntas de acción comunal, en fin , Antioquia toda unida alrededor de su defensa total para preservar la democracia liberal, la iniciativa privada y la libertad.
Que se escuche claro, en cada municipio, en cada vereda, en cada empresa y en cada aula:
Antioquia no se rinde !
Antioquia no se vende.!
Antioquia no se entrega.!
Así seguiremos demostrando que ” si Antioquia resiste, Colombia se salva”.
Lea además: MINERÍA DE ORO EN ANTIOQUIA DE LA PRODUCCIÓN A LA REPUTACIÓN

