VALOR +, LA ILUMINACIÓN DEL TERRITORIO Y LA SEGURIDAD

Por: Félix Alfazar González Mira

Como en el Génesis empezando dice que el primer día Dios creó ” los cielos y la tierra” y luego dio la primera orden “Hágase la luz y la luz fue hecha”; separando el día de la noche. Así los líderes de todos los tiempos han entendido que la luz está en los primeros lugares de las necesidades y el desenvolvimiento del desarrollo de las sociedades.

En Medellín empezó con velones de cebo y el acompañamiento de la luna llena hacia todo el final del siglo XIX; al punto que cuando fueron sustituidos éstos por bombillas eléctricas, un personaje popular de la ciudad, “Marañas”, le sentenció al satélite de la tierra: “Luna, te jodites! De hoy en adelante tenés que ir a alumbrar solo a los pueblos”. Y no se equivocaba. En mi pueblo lo hizo hasta principios de los años setenta que llegó la interconexión desde la ciudad de Medellín. Todo era tinieblas, todo era oscuridad. Luces precarias nos ayudaban algo al interior de las viviendas, impulsadas por “elevadores”, ante bajas potencias de las pequeñas centrales hidroeléctricas de los pueblos. Las calles eran en completas tinieblas y verdaderamente se podían transitar en luna llena y cuando no, los adultos se acompañaban de linternas de pilas para cualquier diligencia que se ocurriera. Vino luego con el transcurrir del tiempo el vuelo eléctrico por las calles de las zonas urbanas instalando luminarias de sodio que eran solicitadas con angustia por los vecinos y barrios al producirles tranquilidad que les transmitía la seguridad generada por la iluminación. Recuerdo, en uno de mis ejercicios como burgomaestre hace tantos años, que grupos ciudadanos urbanos eran solícitos en el requerimiento de la iluminación de sus calles. Y ante la precariedad del número de unidades de policías; me decían, alcalde, uno camina más seguro y tranquilo bajo la luz ante la ausencia de la “ley”, cómo era llamado el cuerpo civil armado, porque puede identificar y eventualmente enfrentar al delincuente. ¡Esa es la iluminación! ¡Esa es la luz! Valor+ viene ejecutando una política pública de este gobierno de Antioquia que apunta en esa dirección. Si antaño eran las residencias, las factorías, los negocios, luego las calles urbanas; hoy son las vías públicas por donde transita la población atendiendo sus diversas y diferentes actividades.

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Hoy vemos las vías nacionales concesionadas, los distintos túneles que atraviesan nuestras montañas y parte de la red vial pública nacional en condiciones adecuadas de iluminación. El gobierno de Antioquia que es como un descubrimiento diario, de la mano de su brazo tecnológico que es la empresa Valor+, viene realizando una transformación de las condiciones de transitabilidad de algunas vías secundarias en Antioquia. Se destaca el Norte y el Oriente con sus recursos de toda naturaleza y con problemas visibles de seguridad. Ese es un punto: la iluminación de las vías públicas son un componente de la seguridad ciudadana generando tranquilidad en los actores económicos e institucionales de las regiones y son un estorbo para los actores delincuenciales. La seguridad siempre será un valor Democrático porque en su concepto y en su práctica arropa a todo el conjunto de la sociedad.

Y sigamos mirando la integralidad de la seguridad ciudadana en éste gobierno: la conectividad avanzada que viene cubriendo amplias áreas geográficas del territorio, rebotan sobre la comunicación oportuna de las comunidades veredales y corregimentales con las autoridades institucionales, comportando mayor tranquilidad en las mismas y mayores obstáculos para actores delincuenciales. Trabajan como instrumentos preventivos del crimen y la ilegalidad.

Veamos lo avanzado en ésta materia por la empresa Valor+. 55 kilómetros en esos tramos en ejecución. 

Completamente consolidados en el territorio estos tramos: 

Todo producto de un compromiso superior por Antioquia y sus gentes del equipo Directivo y su Gerente interpretando el Plan de Desarrollo y las políticas que viene aplicando el gobierno de Andrés Julian Rendón.

Finalmente ya empezamos a decirle a la luna que “Marañas” no se equivocaba al mandarla a iluminar a los pueblos en el entendido que no se imaginaba, y no tenía porque hacerlo, que algún día también en ellos iba a ser sustituida por la iluminación Led. Le queda a nuestro satélite continuar iluminando los campos y montañas de Antioquia para la inspiración de los enamorados, de las almas sensibles y de los poetas creativos. Y al Creador agradecerle por haberle comprendido que la LUZ ,producto de su primera orden, ( y hágase la luz …..) es la garantía de la seguridad, tranquilidad y serenidad para el universo entero.

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