ANTIOQUIA UNA MINA DE OPORTUNIDADES

Jorge Alberto Jaramillo Pereira – Exsecretario de Minas de Antioquia

Antioquia es lo que es, por su riqueza mineral, pero también por su agua, energía, biodiversidad, capacidad empresarial, talento humano, infraestructura y ubicación estratégica. El verdadero desafío consiste en convertir esa riqueza natural en mayor productividad, conocimiento, tecnología y bienestar para sus habitantes.

Durante siglos, el oro ha sido parte de la historia económica de Antioquia. Hoy, sin embargo, el mundo está cambiando y con él la importancia de los minerales. El cobre, el níquel, el zinc, el manganeso, el magnesio, el silicio, el platino y otros minerales adquieren importancia para la electrificación, las nuevas tecnologías, la transición energética y la industria. 

Colombia cuenta con minerales estratégicos y se hanidentificado en Antioquia áreas con potencial para cobre, oro y minerales polimetálicos, especialmente en Suroeste y Occidente del departamento. Pero el futuro no está simplemente en extraer más. Está en crear más valor alrededor de lo que extraemos.

Antioquia debe pasar de una lógica de mina–mineral–mercado a una de mineral–transformación–tecnología–industria–empleo–desarrollo territorial.

Aquí aparece una oportunidad extraordinaria para Medellín. La ciudad ha construido durante las últimas décadas un ecosistema de ciencia, tecnología e innovación. Ruta N tiene entre sus prioridades atraer talento, capital y empresas globales y desarrollar soluciones tecnológicas para los grandes retos de la ciudad.

¿Por qué no utilizar esa capacidad para convertir a Medellín en un centro latinoamericano de tecnología aplicada a la minería, la energía, el agua, la agricultura y la biodiversidad?

Las minas están en Antioquia y el talento tecnológico está en Medellín. Los problemas reales están en el territorio. La oportunidad consiste en desarrollar las soluciones en la ciudad, probarlas en Antioquia y llevarlas al mundo.

PUBLICIDAD

Lea también: “Que el mundo vuelva a confiar”: Colombia presentó su nueva cara ante la ONU

Inteligencia artificial para exploración geológica, robótica y automatización, sensores para monitorear agua, gemelos digitales de minas, sistemas de recuperación y recirculación de agua, tecnologías para reducir emisiones, nuevos procesos de beneficio mineral, restauración productiva y agricultura de precisión.

No se trata solamente de atraer grandes empresas tecnológicas. Se trata de crear las condiciones para que empresas globales, universidades, investigadores, startups y compañías mineras desarrollen aquí tecnología exportable.

La relación entre agua y minería será uno de los grandes desafíos. No debería plantearse como una guerra entre dos intereses, sino como un reto tecnológico y territorial: cómo garantizar la seguridad hídrica y simultáneamente desarrollar una minería responsable. 

Antioquia tiene en EPM una experiencia excepcional en agua, energía, cuencas e infraestructura que puede contribuir a construir soluciones basadas en conocimiento, medición, innovación y gestión integral del territorio.

También debemos superar otra falsa dicotomía: minería o agricultura. La minería puede aportar minerales que son fundamentales para la agricultura y la recuperación de suelos. Allí surge la Agrominería: utilizar parte de la riqueza del subsuelo para revitalizar el suelo, mejorar la productividad agrícola y contribuir a la restauración de los territorios.

La ecuación puede ser diferente: subsuelo → minerales → tecnología → bioinsumos → suelo → agricultura → alimentos → bienestar. Esto permitiría que la minería no sea vista únicamente por lo que extrae, sino también por lo que puede ayudar a construir.

El reto, por supuesto, es hacerlo con estándares ambientales y sociales exigentes, transparencia, participación de las comunidades, protección del agua, restauración y cierre productivo, como lo propone el estándar de Ecominería para un país tropical como Colombia.

Es necesario articular los sectores minero y energético con criterios sociales, económicos y ambientales.Antioquia tiene, además, una oportunidad logística que puede ampliar su horizonte internacional: conectar su capacidad productiva y empresarial con nuevas infraestructuras y mercados nacionales e internacionales con Puerto Antioquia.

Por eso, la pregunta para Antioquia no debería ser solamente cuánto oro, cobre o minerales puede producir. La pregunta estratégica es: ¿Cuánto conocimiento, tecnología, industria y bienestar puede construir a partir de esa riqueza?

Medellín puede convertirse en el cerebro tecnológico y las alianzas estratégicas con gigantes tecnológicos son fundamentales para avanzar rápidamente. Antioquia es el llamado a ser el líder y modelo y el gran laboratorio productivo y ambiental de Colombia, aportando transformación de sus recursos naturales en cadenas de mayor valor.

El futuro no consiste en escoger entre minería, agricultura, agua, energía, tecnología o biodiversidad;consiste en integrarlas y no dejar la riqueza enterrada.

Antioquia tiene los recursos que el mundo necesita yMedellín tiene una parte importante del talento para transformarlos en conocimiento. El desafío es convertir esa combinación en una nueva plataforma de desarrollo.

Antioquia puede dejar de ser solamente una gran productora de minerales para convertirse también en una gran productora de tecnología para producirlos mejor, porque el verdadero valor de una mina de oportunidades no está solamente en lo que hay debajo de la tierra, sino en lo que somos capaces de construir sobre ella.

Lea además: Gobernación de Antioquia prueba nuevas soluciones para frenar la erosión costera en el litoral

PUBLICIDAD
Follow by Email
Instagram