Más de 600 deportistas de diferentes municipios antioqueños se dieron cita en Dabeiba para participar en la quinta edición de los Juegos Deportivos Indígenas de Antioquia, un encuentro que fortaleció los lazos entre comunidades y contribuyó a la conservación de sus tradiciones ancestrales.
Las competencias finalizaron este domingo 11 de octubre con el partido de bola de trapo, en el que Necoclí se impuso ante Turbo. La programación incluyó disciplinas tradicionales y convencionales como tiro con arco, tiro con cerbatana, trepada al árbol, lucha, atletismo, fútbol, relevos con carga y carrera de encostalados, entre otras.
El evento fue posible gracias al apoyo de la Gobernación de Antioquia e Indeportes Antioquia, en articulación con la Alcaldía de Dabeiba y la Organización Indígena de Antioquia (OIA).
Durante la jornada de cierre, el gerente Indígena de la Gobernación de Antioquia, Óscar Arías Bedoya, agradeció a los organizadores y al municipio anfitrión por hacer posible el desarrollo de las justas. Por su parte, Johan Estiven Tascón, representante de la OIA, destacó que estos encuentros permiten promover la integración, la unidad y la preservación de las culturas indígenas del departamento.

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Tradición, esfuerzo y superación
Entre las pruebas que llamaron la atención estuvo la de resistencia bajo el agua, en la que José Dailson Gutiérrez, indígena embera chamí del resguardo Tagual la Pô, permaneció sumergido durante 2 minutos y 18 segundos. El deportista explicó que mantener la calma es fundamental para obtener buenos resultados y pidió a las instituciones continuar respaldando estos espacios, que ayudan a los jóvenes de las comunidades a cumplir sus sueños y fortalecer la confianza y la integración.
La delegación de Vigía del Fuerte también tuvo una participación destacada. Germán Bailarín, ganador en tiro con arco; Yajaira Evao, tercera en lucha femenina, y Silber Dojirama, segundo en trepada al árbol, asistieron por primera vez a los juegos. Para llegar a Dabeiba, debieron combinar caminatas, recorridos en panga y transporte terrestre, un esfuerzo que tuvo como recompensa las medallas obtenidas.

Dabeiba celebró en casa
El municipio anfitrión, donde habitan más de 7.000 indígenas embera eyábidas distribuidos en 11 resguardos y 37 comunidades, también fue protagonista en el medallero. Uno de sus resultados más destacados fue la medalla de oro en fútbol femenino, con la que terminó el dominio de los equipos de microfútbol femenino y masculino, y fútbol masculino del resguardo Río Alto San Juan, de San Pedro de Urabá, que venían de mantener una racha invicta en estas disciplinas.
Sheesid Llysney Domicó, capitana y número 10 del equipo femenino de Dabeiba, atribuyó el triunfo al trabajo en equipo y a los tres meses de preparación que permitieron a las jugadoras alcanzar el primer lugar ante su comunidad.
En otras disciplinas también se destacaron deportistas de diferentes municipios. Adriana Bailarín, de Frontino, ganó en lucha femenina, mientras que Fabián Pernía, del mismo municipio, se llevó el triunfo en lucha masculina. Ana Sofía y Wilmar Díaz, de Necoclí, sobresalieron en relevos con carga; Luz Adiela Suza y Carlos Muente, de San Juan de Urabá, en atletismo; Carlos Tascón, de Ciudad Bolívar, en tiro con cerbatana, y Doyama Carupia, de Chigorodó, en la carrera de encostalados.
La quinta edición de los Juegos Deportivos Indígenas de Antioquia concluyó con una ceremonia de premiación y cantos tradicionales emberas, en una celebración que exaltó el talento deportivo y la riqueza cultural de los pueblos indígenas del departamento.
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