Editorial el Occidental
Cómo no todo gobierno es perfecto, el de De la Espriella no es la excepción y obviamente que ya ha cometido “errores gravísimos” que la “oposición inteligente” ha venido destapando uno a uno, sin dejar ocultos los graves daños que esto le puede producir al país.
Primero, comenzó este gobierno por hacer su posesión ante las fuerzas militares para darles el respaldo que perdieron en cuatro años.
Luego, cuando ocurre el terremoto del 10 de agosto, el nuevo Presidente se pone de manera inmediata al frente de los PMU en la tarea de atención, rescate y ahora reconstrucción. No sé desapareció, no estaba borracho o de rumba cuando esto ocurrió y sigue al frente de la atención con todo su eficiente gabinete.
Después un ministro que ha probado ser un excelente y responsable servidor va de descanso dos días con su familia y le cae “la inteligente oposición” encima y hasta pide su renuncia. Pero nunca pidieron la renuncia de quienes a toda hora estaban ausentes. Ahora la estupidez llegó para quedarse.

Más tarde, el Presidente de la República “erróneamente” entrega balones a los niños en medio del desastre y hoy los sicólogos de los pequeños dicen que hay que llevarles más juguetes a los niños para que procesen mejor la tragedia.
Pero lo imperdonable para este gobierno que comienza es que los empresarios perseguidos durante un cuatrienio por los del régimen anterior, vayan aportando recursos para ayudar a los damnificados y que no se haya visto que los hoy, “oposición inteligente”, hayan destinado un solo peso o hayan hecho un solo aporte para quienes todo lo perdieron.
Y ni se diga del gran error de haber nombrado en un cargo a quien era innombrable y corregir el error de manera inmediata, cuando en el gobierno anterior mantuvieron en los cargos públicos, aún con errores, a quienes ni siquiera llenaban los requisitos para ejercerlos o estaban investigados con pruebas irrefutables de corrupción.
Pero la mayor embarrada tal vez, es la de ordenar disolver por los medios legales de la fuerza pública, una manifestación que buscaba bloquear unas vías, vulnerando los derechos de transeúntes y ciudadanos que laboran y se transportan por ellas, con comida, enfermos y pasajeros.
Y la última embarrada del Gobierno De la Espriella -Restrepo, a quienes por obvias razones no les hicieron empalme, es que hayan publicado un libro con las graves actuaciones hasta el último día del gobierno del cambio. Una orgia contractual y un terremoto de corrupción. No rasparon la olla, se la llevaron y con todo y tapa. (Les invitamos a leer el Libro de la Verdad recien publicado por el gobierno que recién comienza).
Esta oposición que “ingobernó”, tapó y justificó hasta el pasado 6 de agosto, todo lo injustificable, ahora funge de juez implacable con moralismos que son imposibles en el seno de su ideología cavernaria. Los mismos que taparon la corrupción, justificaron los robos de la Ungrd. Los mismos que saquearon cuál piratas al estado. Los que taparon las rumbas de la primera dama y su séquito, los que justificaron las orgias oficiales y no pidieron siquiera renuncias a los evidentes corruptos de su administración, ahora vienen a juzgar. ¡Apague y vámonos señor juez!
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