Por: Juan Diego Barrera
Bien es cierto que la minería es uno de los principales motores de desarrollo económico y social, ello a pesar de su estigmatización y trágicamente en el mal entendimiento de equiparar la minería legal, la minería bien hecha con laextracción ilícita de minerales que es impulsada por grupos al margen de la ley, el narcotráfico y el terrorismo.
En esta breve reflexión quiero exponer sobre lo primero, sobre la minería que genera réditos, esos réditos económicos, sociales, ambientales y de desarrollo en los territorios, y de cómo se hace necesario un cambio de política y percepción sobre la actividad para transformar una cultura económica de la extracción a una cultura económica del valor agregado en la actividad minera.
Las cadenas de valor en la minería colombiana son incipientes, no hay una iniciativa político-económica en la generación de un cambio de paradigma del extractivismo a un modelo de transformación y valor agregado minero. El ciclo minero en Colombia es simple, somos un país de extracción y de exportación del concentrado mineral con inexistentes cadenas de bienes semielaborados o elaborados en el sector. Y es que no es sólo apoyar la minería como sector sino apoyarla como medio de multiplicación de otros sectores; la minería extractivista no genera desarrollo industrial ni tecnológico, mientras la minería con cadenas de valor es la punta de lanza para la generación de nuevas industrias, desarrollos y tecnologías. Esto es un gran reto que requiere de años de planeación y adaptación (pero es necesario comenzar), requiere años de generación de confianza para la inversión y que conllevaría a una reindustrialización no sólo de la minería sino de la misma economía colombiana.
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Así, los retos que el actual gobierno y en particular la minería tienen para esta transformación del paradigma actual de la extracción en el país son:
1. La minería debe de integrarse con la economía productiva mediante políticas de reindustrialización y bioeconomía. Esta apuesta conlleva a que la minería cierre brechas tecnológicas y sobrepase del escalón de la extracción al del valor agregado de productos semielaborados o elaborados.
2. Debe ser política del Gobierno Nacional elfortalecimiento del procesamiento y refinamiento de los minerales extraídos; no prohibir la exportaciones de concentrados, pero si incentivar mediante una política económica de que la mayor cantidad de minerales exportados ya hayan sido procesados internamente, generando mayor rédito en ingresos para la nación.
3. Un enfoque de mercado y direccionamiento mediante la creación de una entidad estatal o de naturaleza público privada encaminada a ser el vehículo que impulse la transformación de la minería extractivista a la minería del valor agregado, la idea de ecominerales la considero mal estructurada como un ente acaparador estatal de la actividad minera, pero el configurarla como una entidad que promueva los proyectos de industria y tecnología para la elaboración de productos semielaborados o elaborados de la minería es una apuesta que permitiría un mayor desarrollo del sector.
4. La UPME como unidad de planeación debe ir más allá de una estructuración técnica y entablar proyecciones económicas del sector, generando modelos de desarrollo ligados a las necesidades de la economía mundial y así estableciendo hojas de ruta para la industrialización del sector minero en Colombia.
La peor diligencia es la que no se hace, pero es notorio que el sector minero debe dar el salto hacia una reconfiguración de lo que ha sido, no es sólo extraer minerales, que es muy importante, pero si es ir más allá de lo que siempre se ha hecho, introducir un peldaño más en la cadena de la minería, ese valor que no sólo generaría mayores ingresos para el Estado, sino una recomposición del tejido industrial del país.
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