CRÓNICA TURÍSTICA POR FRONTINO

Por: Félix Alfazar González Mira

Ahora que el sector turístico está demostrando que puede convertirse en un filón de derrama económica que impacta a amplios sectores de la comunidad por los productos y servicios que podemos ofrecer y, muy importante y definitivo, el mejoramiento de la conectividad vial y las condiciones de seguridad que, a pesar del gobierno nacional, en el departamento ha sabido gerenciar el gobernador de Antioquia. Y alentados por Don Alonso Monsalve, 25 años director y presidente de la Asociación Nacional de Agencias de Viaje, Anato, nos dimos a la tarea de recorrer, con ojo de turista, algunos sectores del municipio de Frontino en compañía de, entre otros, el Presidente de la Corporación Turística de Occidente Samuel Gómez,  el gerente de Café Canelo Julián Cardona, el comunicador social de los periódicos regionales El Santafereño y El Occidental Juan Carlos Sepúlveda, algunos miembros del programa El Opinometro Radial de la emisora Ondas del Tonusco de Santa Fe de Antioquia y otros amigos, eventuales inversionistas, que les gusta explorar territorios, caminos y rutas de ampliación del espectro de ofertas diversas en la región. Muy oportuna y útil  la capacidad de guianza de turismo, desaprovechada en ese municipio, del pionero del sector Harry Guisao.

Frontino despierta todo el interés por su riqueza en recursos de distinta naturaleza , desde la historia, la segunda fundación de la Ciudad de Antiochía en 1542, cuna del nacimiento del primer paisa, Pablo Gerónimo Muñoz y Collantes, hasta protagonistas de hechos dolorosos para el país; pasando por cascadas, bosques, paisajes, aguas, minería y caminos prehispánicos, Parque Natural Nacional de Las Orquídeas, gastronomía, religioso ( Santuario de La Selva y caminos de la ÚNICA Santa Colombiana), producción artesanal a gran escala de panela, cría y asados de carne bufalina, pescado fresco de lago y por ahora,para no alargarme más ,la tierra del gran cacique Nutibara.

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Cogimos el camino hacia el aeropuerto local para ganarnos la vereda El Cerro, Centro minero por excelencia, cuna de la Frontino Gold Mines gerenciada en el siglo XlX por el ingeniero inglés (míster) Jhon Henry White, quien trajo ese apellido para quedarse eternamente entre los colombianos. Vereda que encierra actualmente sistemas de minería prehispánica denominada el “Arrastre” que solamente existe en Frontino, Abriaqui y Zimbabue en el África, destacándose por lo artesanal y completamente ecológico. El transporte en cables del material de la mina lo pensó e ideó Don Miguel Londoño (Pajito,, un minero consumado) dando origen al transporte masivo aéreo de pasajeros en metrocable  en el mundo ; primero era con costales al hombro o en mula.

La cascada más cercana al casco urbano en el Chorro de San Pedro, que baja descolgada y de golpe en golpe contra las rocas, la convierte en cristalina, pura y fría como debe ser todo lo de la naturaleza silvestre ante la vigilancia celosa de los nidos de los gulungos.

En ese Cerro Plateado estuvimos, desde la plenitud de la eternidad, acompañados por la presencia tutelar en su perfil superior  de la “Cacica Encantada” que, siendo premonitoria de lo que harían con su descendencia en la conquista española, insinúa un embarazo como supervivencia de la conservación de su tribu.

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Pescado fresco en los Lagos del Nore al almuerzo nos alentó a continuar la marcha hacia la observación del paisaje de lo que los cronistas de indias le describían a la Corona Española como la tierra de “los cinco valles lindos”. Y no se equivocaban hace 484 años porque hoy producen, al observarlos, la mayor suma de felicidad posible, al decir de Andrés Openhaimer, estudioso de la felicidad en el mundo, al encontrar que el paisaje es lo que más genera satisfacción en la inmaterialidad.

Cenar en el restaurante Bufalos Murrí, un buen asado de carne ecológica, sin colesterol, con sabor singularmente diferente, no solamente es un alimento para el cuerpo sino que nutre el alma por la satisfacción que genera. Los griegos dirían que es una verdadera ambrosía, alimento para los dioses.

Ganarse el recorrido entre el Frontino urbano y el corregimiento de Nutibara es una experiencia diversa . 30 kilómetros de recorrido que alimentan los ojos físicos con el paisaje que se forma y se deja en la loma hacia el alto de Musinga alimentando los ojos del alma ; bosques, valles, panorámicas, vientos frescos que serán mejor sentidos cuando la carretera esté pavimentada, que lo está haciendo el gobierno histórico de Andrés Julián Rendón, que ha interpretado la deuda que los gobernantes han tenido  con las vías que conectan los pueblos productivos de Antioquia .

Llegar al valle del Musinga cuando empieza a abrirse las laderas para dar paso al río que , paralelamente, serpentea en medio de ellas. Recrear el verdadero origen de Colanta en Musinga Grande con cientos de litros de leche diarios de producción que unió a ese dirigente y empresario liberal, Guillermo Gaviria Echeverri  y el dirigente y empresario conservador Genaro Pérez Gutiérrez; es una historia para contar de como desde el Consejo de Administración el uno y desde la Gerencia el otro hicieron que el nombre de la cooperativa Colanta fuera universal.

Frontino es un municipio con alta población indígena Katia, con resguardos y todo lo que comporta la organización en materia de gobierno, su estructura de mando con los Cabildos, cultura, costumbres, gastronomía, economía, educación y tantas otros asuntos de la vida cotidiana de esas comunidades. Nusidó es uno de ellos en pleno corazón de la zona productiva de los diversos cultivos que se alientan en la región. Son habitantes de montaña con actividades agrícolas, pecuarias, de pesca y caza.

Mantienen vivas sus tradiciones, ritos espirituales y medicina tradicional a través de sus autoridades o Jaibanás. Las mujeres de la comunidad son reconocidas por elaborar artesanías tradicionales y accesorios en chaquiras (collares y tejidos). Nusidó es toda una experiencia de regreso a nuestro pasado y valoración de la presencia actual de nuestros orígenes.

Historiadores reputados señalan que la caña de azúcar la introdujeron los conquistadores, conjuntamente con el ganado de la India, por Santa María La Antigua del Darién, primera parroquia fundada en el continente americano en los terrenos del actual municipio de Unguía en el departamento del Chocó. Ciudad que alcanzó ser poblada hasta por 22 mil habitantes, de corta duración, desplazándose a lo que hoy es Ciudad de Panamá. El clima malsano, seguramente obligó a los europeos a buscar la cordillera

, llegando a lo que hoy es territorio de Frontino. Ahí la cultivaron transformándola en miel y panela que con la concurrencia de la leche de los bovinos crearon la combinación de dulce y salado, haciendo original de la tierra Frontineña el alimento que ayudó a forjar el talante montañero del paisa: la aguapanela con quesito y maiz que ya cultivanan los indígenas nativos.

Todavía existen en funcionamiento 120 trapiches paneleros y hace 50 años eran más de 500 en la geografía municipal. En el sector del Llano en Nutibara está ubicado un buen ejemplo supértite de esa gran industria panelera. Fue la sensación para los visitantes  citadinos que nos acompañaron. Su orden, limpieza y ninguna agregación de productos industriales la convierte en un alimento natural y ecológico.

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La única Santa Colombiana vivió 8 años en Frontino, donde dejó caminos por veredas y el ” Santuario de La Selva ” en  el sector de Curadientes, cercana al trapiche del Llano y el Centro poblado de Nutibara. La piedra donde se sentaba a catequizar indígenas, la cascada que la inspiraba para escribir y eventualmente utilizarla como ducha, la capilla y todo el recordatorio de su paso por lo que.hoy es la vereda Madre Laura .

Y Nutibara, antes se llamaba “Juntas de Rioverde”, precioso y poético nombre por dos quebradas que se juntan  para encerrar su casco urbano bajando rápidas a depositar sus corrientes en el rio Verde. Hoy es un homenaje al gran cacique katio, al gran guerrero, al más adelantado de los aborígenes de la época de la conquista española. No es por arte de birlibirloque que el cerro tutelar de Medellín, su hotel emblemático y su plazuela lleven su nombre.

José María Gaviria Vélez, nombre de nuestra biblioteca municipal, es el poeta emblemático de la “Ciudad Dulce de Colombia”. Fiel crisol de sangres y letras y costumbres frontinneñas. En Musinga rematamos  la travesía en la casa de uno de sus nietos venerables (96 años) en compañía de su familia y de uno de sus bisnietos, Nelson Gaviria, personaje orquesta que nos permitió disfrutar un buen café de origen al son de poemas, canciones y música de su autoría, confirmando la expresión popular ” de tal palo, tal astilla”.

El propósito es articular,  entre la Ciudad de Santa Fe de Antioquia, Villa de Santa Fe y la antigua Ciudad de Antiochia, Frontino, atividades que conduzcan al mayor conocimiento de toda la región del occidente antioqueño, aprovechando el desenrollo en conectividad que avanza. Trabajo coordinado y alentado por la Corporación Turística de Occidente, Anato , la Provincia Administrativa Turística de la región y los operadores privados. Trabajo conjunto que ayudará de forma enorme a generar empleo, ingreso, emprendimiento y riqueza para las gentes de la región. Aprovechar al máximo la inversión pública y privada que se está haciendo para que la zona no vea pasar el progreso por sus arterias sino que todas las venas de su cuerpo se vean nutridas de riqueza y bienestar.

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