Editorial El Occidental
El gobierno departamental en cabeza de Andrés Julián Rendón ha recibido todo tipo de agresiones por parte del gobierno nacional que por fortuna ya se va. Una vez asumió el cargo como mandatario de todos los antiqueños, el gobernador comenzó un tortuoso camino con inmensos sacrificios económicos para las finanzas, de por sí menguadas por el asfixiante modelo centralista que hoy soportan municipios y departamentos en Colombia, para poder sortear situaciones en todos los frentes de inversión ante la desidia del gobierno Petro que ha demostrado hasta el último momento su desprecio por el pueblo antioqueño.
Todos conocemos las inversiones en vías, infraestructura (léase túnel del Toyo) , salud, agua potable y saneamiento básico, y en seguridad, que ha tenido que hacer Rendón Cardona para cubrir el abandono a que ha sometido el actual gobierno nacional a nuestras regiones.
Otra de las fuentes importantes de recursos de Antioquia, la minería, desde donde se genera más de la mitad de toda la producción de oro del país, tampoco fue ajena a la rapaz forma de menguar la capacidad administrativa de nuestro departamento, por parte de este modelo de gobierno nacional con tintes dictatoriales del presidente Petro, y, en un acto injustificado e injustificable le quitaron a Antioquia su capacidad y delegación minera dónde se contaba con capacidad de Titulación y Fiscalización minera, produciendo consecuencias gravisimas como el incremento de la minería ilegal, generando gran destrucción en el medio social y ambiental. Delegación que se tenía en cabeza de la Secretaría de Minas y que había manejado con eficiencia, habilidad y agilidad durante muchos años. El 70% del oro de Colombia se produce en Antioquia. La delegacion plena en materia minera, estaba desde el año 1990, 33 años buen manejada.
El centralismo nuevamente del emperador que está a punto de salir, se hacía presente contra Antioquia. Ante esta infame decisión el gobernador procedió a la reestructuración y suprimió la Secretaría de Minas de Antioquia y la convirtió en la Dirección Minero – Energética de Antioquia, desde donde viene haciéndose una labor responsable con este importante sector productivo; se proyecta el fomento minero y se acompañan los procesos de formalización, como una apuesta al fortalecimiento del sector.
Muy seguramente el nuevo Presidente de Colombia, en un acto de descentralización le devolverá a nuestro departamento esta delegación, que para daño del sector, se llevaron para la Agencia Nacional de Minería, solo para hacerle daño a un gobierno departamental que nunca comulgó con el gobierno corrupto que está terminando su mandato.
Esperemos a que, cómo todo va a darse con el nuevo gobierno democrático, se vayan a concertar estos temas en beneficio de todos los colombianos y en este caso de los antioqueños.

